Quería escribir una novela

Quería escribir una novela pero como la vieja máquina se rompió hace algunos días, decidí ir a una vieja tienda situada a un par de manzanas, donde, no se vendían cosas de moderna tecnología, todo lo contrario, se vendían objetos de mucha antigüedad.
Entré en la tienda, todo estaba oscuro no se veía a nadie ni a nada, quizá por la falta de claridad. Decidí volver a la puerta y llamar. Después de unos segundos, apareció en el mostrador un hombre bastante viejo con un aspecto terrorífico. No me anduve con rodeos y le pregunté por máquinas de escribir. Sólo le quedaba una bastante cara. Después de ojearla, la compré. El vendedor me dijo que era una máquina especial, pero no le hice caso.
Una vez en casa, le puse una hoja y empecé a escribir, me di cuenta de que cuando escribía, no aparecía lo mismo que yo ponía, lo que me hizo recordar lo que aquel viejo vendedor me dijo.
Seguí escribiendo y una vez que acabé el párrafo empecé a leer…
“Quería escribir una novela, pero como, la vieja máquina se había roto hace algunos días, decidí ir a una tienda de antigüedades situada…

Javier Miguel
3 A